La casa de Amityville, en Estados Unidos.

La historia de la casa de Amityville comenzó en una tranquila localidad de Amityville, en Long Island. La vivienda, una gran casa colonial situada junto a un canal, parecía un lugar perfecto para una familia. Pero todo cambió la madrugada del 13 de noviembre de 1974.

Aquella noche, un joven llamado Ronald DeFeo Jr. mató a tiros a sus padres y a sus cuatro hermanos mientras dormían. Todos fueron encontrados en sus camas, boca abajo, sin señales de lucha ni de que hubieran intentado escapar. Ronald afirmó al principio que alguien había entrado en la casa, pero terminó confesando los asesinatos. Más tarde aseguró que unas voces le habían ordenado hacerlo.

La casa quedó vacía durante más de un año. En diciembre de 1975, una nueva familia, los Lutz, compró la vivienda a muy buen precio, precisamente porque todo el mundo conocía lo ocurrido allí. Apenas llevaban unas semanas viviendo en la casa cuando comenzaron a decir que sucedían cosas extrañas.

Según contaban, se despertaban siempre a las 3:15 de la madrugada, la hora aproximada de los asesinatos. Decían oír golpes, pasos, puertas que se abrían solas y ruidos en las paredes. También aseguraban que aparecían manchas negras, olores insoportables y zonas heladas dentro de la casa, incluso junto a la chimenea encendida.

Uno de los episodios más conocidos fue el de una supuesta habitación secreta pintada de rojo en el sótano, que les producía un miedo irracional. También dijeron que una de las hijas veía a un extraño ser con ojos rojos brillando desde la ventana. El padre afirmaba despertarse cada noche sintiendo que algo lo observaba, y la madre aseguraba haber visto levitar una cama.

La familia abandonó la casa solo 28 días después de mudarse, dejando atrás muebles, ropa y pertenencias. Poco después empezaron a conceder entrevistas y publicaron un libro que se convirtió en un éxito enorme. Aquella historia dio lugar a decenas de películas, documentales y novelas.

Sin embargo, con el paso de los años, muchas personas empezaron a dudar de la veracidad de los hechos. Algunos investigadores afirmaron que los Lutz exageraron o inventaron partes de la historia. Incluso uno de los abogados relacionados con el caso aseguró que todo se había construido alrededor de unas cuantas botellas de vino y muchas ganas de ganar dinero. Los siguientes propietarios de la casa dijeron nunca haber vivido nada extraño allí.

Y aun así, la casa sigue siendo una de las viviendas más famosas y temidas del mundo. Porque, aunque gran parte de la historia pueda haber sido exagerada, hay algo que nunca desaparece: seis personas murieron allí mientras dormían. Y eso, por sí solo, ya resulta inquietante.