Historia real de un cristiano condenado por la Iglesia (siglo IV)
Prisciliano es una de las figuras más complejas y fascinantes de la historia antigua de Galicia. Fue obispo, pensador, asceta y, finalmente, el primer cristiano ejecutado por otros cristianos. Su vida y su muerte marcaron un antes y un después en la historia de la Iglesia occidental y dejaron una huella profunda en el noroeste de la Península Ibérica.
Lejos de ser solo una leyenda, Prisciliano es un personaje históricamente documentado, citado por autores contemporáneos y estudiado por historiadores modernos. Lo que sigue es su historia, basada en fuentes reales y en el estado actual de la investigación.
Galicia y el cristianismo en el siglo IV
En el siglo IV, Galicia formaba parte del Imperio romano como la provincia de Gallaecia. El cristianismo se estaba expandiendo, pero aún no era homogéneo ni estaba completamente organizado. Existían múltiples corrientes, debates teológicos y una fuerte tensión entre espiritualidad y poder.
Tras el Edicto de Milán (313), el cristianismo dejó de ser perseguido y comenzó a institucionalizarse. Este proceso generó conflictos: no todos aceptaban la jerarquía, la riqueza episcopal ni la creciente alianza entre Iglesia y Estado.
En este contexto surge Prisciliano.
¿Quién fue Prisciliano?
Prisciliano nació en la segunda mitad del siglo IV, probablemente en una familia acomodada de la Gallaecia romana. Recibió una formación sólida, conocía bien las Escrituras y tenía una notable capacidad de liderazgo.
Defendía una forma de cristianismo:
- Austera
- Ascética
- Basada en el estudio personal de la Biblia
- Crítica con el lujo y el poder eclesiástico
Su mensaje tuvo un gran éxito entre:
- Laicos
- Mujeres
- Clérigos descontentos
Esto lo convirtió en una figura incómoda para la jerarquía.
El priscilianismo: ¿herejía o disidencia?
El movimiento asociado a Prisciliano, conocido como priscilianismo, no fue una secta marginal, sino una corriente amplia y bien organizada.
Se le acusó de:
- Gnosticismo
- Uso de evangelios apócrifos
- Prácticas mágicas
- Ayunos excesivos
- Reuniones nocturnas mixtas
Sin embargo, muchos de estos cargos proceden exclusivamente de sus enemigos.
En 1885 se descubrieron tratados auténticos escritos por Prisciliano, que muestran a un cristiano profundamente bíblico y ortodoxo en lo esencial, aunque radical en su ascetismo.
Hoy, muchos historiadores coinciden en que Prisciliano fue condenado más por razones políticas y disciplinarias que doctrinales.
Prisciliano, obispo
A pesar de la oposición, Prisciliano fue ordenado obispo de Ávila hacia el año 380. Esto intensificó el conflicto.
Varios obispos hispanos, entre ellos Itacio de Ossonoba, iniciaron una campaña contra él. Los concilios locales no lograron resolver el problema y el conflicto escaló hasta el poder civil.
Este paso fue decisivo y fatal.
El juicio y la ejecución (año 385)
Prisciliano fue llevado a Tréveris, entonces capital imperial en Occidente. Allí fue juzgado por un tribunal civil acusado de maleficium (prácticas mágicas), un delito penal grave.
En el año 385 fue decapitado, junto con algunos de sus seguidores.
Este hecho causó un enorme escándalo:
- San Martín de Tours
- San Ambrosio de Milán
- San Agustín
condenaron la ejecución, afirmando que las disputas religiosas no debían resolverse con la muerte.
Prisciliano se convirtió así en un precedente peligroso: la intervención del Estado en conflictos internos de la Iglesia.
El regreso del cuerpo a Galicia
Tras la ejecución, los seguidores de Prisciliano recogieron su cuerpo y lo trasladaron de regreso a la Gallaecia. Aquí comienza uno de los aspectos más debatidos de su historia.
Prisciliano fue venerado como mártir por amplios sectores de la población gallega durante décadas, quizá siglos. El priscilianismo sobrevivió en Galicia hasta bien entrado el siglo VI, a pesar de repetidas condenas conciliares.
¿Prisciliano en Compostela?
Desde hace décadas existe una hipótesis historiográfica —no una certeza— según la cual el sepulcro descubierto en Compostela en el siglo IX podría no haber pertenecido al apóstol Santiago, sino a Prisciliano.
Esta teoría se apoya en varios puntos:
- La veneración previa de un sepulcro en Galicia
- La falta de referencias antiguas al traslado del cuerpo de Santiago
- La persistencia del priscilianismo en la zona
La mayoría de la historiografía considera esta hipótesis no demostrada, aunque tampoco completamente descartable. Lo importante es que demuestra la centralidad de Prisciliano en la religiosidad gallega primitiva.
Revisión histórica moderna
Hoy, Prisciliano es visto por muchos investigadores como:
- Un reformador radical
- Un defensor del ascetismo
- Una víctima de la institucionalización del cristianismo
Lejos del caricaturesco “hereje”, fue un pensador complejo que planteó preguntas incómodas sobre poder, fe y libertad religiosa.
Prisciliano y Galicia
Prisciliano es una figura clave para entender:
- El cristianismo antiguo en Galicia
- La resistencia a la autoridad central
- La relación entre espiritualidad y poder
No es casual que su memoria haya sobrevivido aquí con tanta fuerza.
Conclusión
Prisciliano fue real.
Su ejecución está documentada.
Su pensamiento fue influyente.
Fue condenado no solo por lo que creía, sino por cómo vivía su fe.
Hoy, más de mil seiscientos años después, sigue planteando una pregunta incómoda y vigente:
¿Dónde termina la ortodoxia y dónde empieza el miedo al disidente?





