A principios de los 2000, ver a dos futbolistas de ese nivel en el Villarreal CF parecía improbable.
Uno era símbolo de la elegancia argentina.
El otro, campeón del mundo y pieza clave del Arsenal invencible.
Sin embargo, ambos terminaron en El Madrigal. Y no fue casualidad.
El contexto: un Villarreal en pleno crecimiento
Bajo la presidencia de Fernando Roig, el Villarreal dejó de ser un equipo ascensor para convertirse en proyecto serio.
- Gestión estable.
- Fichajes estratégicos.
- Ambición europea.
- Un entrenador que entendía el fútbol de posesión y talento: Manuel Pellegrini.
El club no competía en presupuesto con Real Madrid o Barça, pero sí en proyecto deportivo.
🟡 El caso Riquelme: talento incomprendido que encontró hogar
Riquelme llegó en 2003 procedente del FC Barcelona.
En el Barça no encajó:
- Cambio de entrenador.
- Sistema poco adaptado a su ritmo.
- Falta de continuidad.
El Villarreal lo cedió primero y luego lo compró definitivamente.
Y allí pasó algo clave:
El equipo jugaba para él.
Riquelme se convirtió en el eje absoluto del sistema.
Resultado:
- Clasificación histórica a semifinales de Champions 2006.
- Villarreal subcampeón de Liga en 2008 (aunque ya sin él en su mejor versión).
- El equipo pasó de revelación a amenaza real.
El punto crítico
En la semifinal de Champions 2006 contra el Arsenal FC, Riquelme falló un penalti decisivo.
Ese momento marcó el inicio de su distanciamiento con el club y con parte del entorno.
Acabó regresando a Boca Juniors en 2007 tras conflictos con Pellegrini y cambios internos.
🟡 El caso Pirès: experiencia ganadora que llegó libre
Robert Pirès llegó en 2006, libre tras terminar contrato con el Arsenal.
A diferencia de Riquelme, no llegó como apuesta de reconstrucción, sino como:
- Jugador experimentado.
- Perfil tácticamente inteligente.
- Calidad técnica contrastada.
En el Villarreal vivió una segunda juventud.
- Subcampeonato de Liga 2007-08.
- Fútbol ofensivo atractivo.
- Liderazgo silencioso.
No fue un fichaje mediático. Fue estratégico.
¿Cómo fue posible que acabaran allí?
Hay tres factores clave:
1️⃣ Proyecto deportivo claro
El Villarreal no vendía grandeza histórica. Vendía estabilidad y protagonismo.
2️⃣ Entrenador atractivo
Pellegrini ofrecía un modelo de juego ideal para jugadores técnicos.
3️⃣ Momento oportuno
Ambos estaban en situaciones de transición:
- Riquelme, tras un paso irregular por el Barça.
- Pirès, tras cerrar etapa en el Arsenal.
El Villarreal ofrecía algo que otros no: centralidad.
Cómo terminó la historia
- Riquelme salió con tensión, pero dejó huella profunda.
- Pirès terminó contrato en 2010 tras una etapa estable.
- El Villarreal consolidó reputación europea.
La semifinal de Champions 2006 sigue siendo el punto más alto simbólico de aquella generación.
Aquel Villarreal cambió la percepción del club.
Demostró que:
- Un equipo sin gran estadio ni masa social enorme podía competir en Europa.
- La gestión estratégica puede atraer talento top sin ser gigante económico.
- El talento técnico puede construir identidad.
Riquelme y Pirès no llegaron al Villarreal por casualidad.
Llegaron porque el club supo detectar el momento exacto en el que ambos necesitaban un entorno donde volver a ser protagonistas.
Y durante unos años, lo consiguieron.





