En una alfombra roja donde el lujo es habitual, Kevin O’Leary consiguió destacar por un motivo distinto: no fue el traje, sino el valor real de los accesorios.
Su aparición en los Premios Óscar dejó una de las imágenes más comentadas del evento, combinando alta relojería con inversión en coleccionables.
Y las cifras no son habituales ni siquiera en este nivel.
Lejos de ser una excentricidad sin base, los relojes que llevaba han sido identificados por medios especializados:
Cartier Crash Skeleton (platino)
- Modelo: Cartier Crash Skeleton
- Diseño asimétrico, uno de los más icónicos de la marca
- Versión skeleton, con el mecanismo visible
- Producción extremadamente limitada
Precio estimado: entre 250.000 € y 500.000 €
Rolex Cosmograph Daytona 126599TRU
- Modelo: Rolex Daytona 126599TRU
- Fabricado en oro blanco de 18 quilates
- Bisel y esfera con rubíes baguette
- Pieza “off-catalog”, no disponible al público general
Precio estimado: entre 800.000 € y 1.500.000 € o más
Valor conjunto de los relojes
Sumando ambas piezas:
Entre 1.050.000 € y más de 2 millones de euros
No se trata solo de relojes caros, sino de piezas difíciles de conseguir incluso para clientes habituales de estas marcas.
El collar: una carta NBA convertida en pieza de lujo
El elemento más llamativo del outfit no estaba en la muñeca.
Kevin O’Leary llevaba un colgante personalizado con una carta dual de:
- Michael Jordan
- Kobe Bryant
La pieza estaba encapsulada (tipo PSA) y convertida en joya por Tiffany & Co..
Precio del collar
El dato más impactante:
Valor estimado: 19,2 millones de dólares
Esto lo sitúa directamente en el rango de:
- Activos de inversión de élite
- Coleccionismo de máximo nivel
- Piezas únicas con valor histórico
Valor total del outfit (solo accesorios)
- Relojes: ~1M – 2M €
- Collar: ~18M €
Total aproximado: más de 19 millones de euros
Una cifra que supera el coste de muchos de los outfits completos que se ven en la gala.
Por qué este outfit es diferente
En los Oscar, el lujo suele centrarse en:
- Trajes a medida
- Joyas tradicionales
- Marcas de alta costura
En este caso, el enfoque cambia:
- Alta relojería como activo
- Carta deportiva como inversión
- Exclusividad basada en rareza, no solo en marca
Kevin O’Leary no solo muestra riqueza, sino una forma concreta de entender el lujo: como cartera visible.
El outfit no está construido para ser simplemente elegante.
Está diseñado para comunicar:
- Acceso a piezas inaccesibles
- Conocimiento de mercados alternativos
- Capacidad de inversión en activos no convencionales
En una alfombra roja donde todo compite por llamar la atención, este tipo de estrategia tiene un impacto claro.





