Cómo nació AWS: la historia real del negocio más rentable de Amazon

A comienzos de los años 2000, Amazon se enfrentaba a un reto interno que iba mucho más allá del comercio electrónico: su crecimiento exigía una infraestructura tecnológica cada vez más compleja, flexible y escalable.

Cada equipo de ingeniería necesitaba los mismos componentes básicos —cómputo, almacenamiento, bases de datos, autenticación, escalado— y gran parte del tiempo se perdía reconstruyendo soluciones que ya existían en otros equipos. Esto ralentizaba la innovación y aumentaba los costes operativos.

La creación de una “nube interna”

La respuesta fue técnica y organizativa: Amazon empezó a desarrollar una capa interna de servicios estandarizados, reutilizables por cualquier equipo. En la práctica, esto funcionaba como una nube privada antes de que el concepto de cloud computing se popularizara en la industria.

Este enfoque permitió:

  • Acelerar el desarrollo de nuevos productos.
  • Reducir duplicidades técnicas.
  • Gestionar mejor picos de demanda y necesidades cambiantes.

El giro estratégico: de solución interna a producto global

Alrededor de 2003, la dirección de Amazon, con Jeff Bezos al frente, identificó una oportunidad clave:
esa infraestructura no solo resolvía problemas internos, sino que podía convertirse en un servicio para terceros.

Así nació la idea de ofrecer infraestructura tecnológica como servicio, con un modelo de pago por uso, accesible tanto para desarrolladores individuales como para grandes empresas.

El lanzamiento de AWS

En 2006, Amazon dio el paso definitivo con el lanzamiento de Amazon Web Services como negocio independiente:

  • S3 (Simple Storage Service) para almacenamiento.
  • EC2 (Elastic Compute Cloud) para cómputo bajo demanda.

Desde el inicio, AWS se diseñó como un producto comercial completo:

  • Infraestructura propia.
  • Centros de datos dedicados.
  • Escalabilidad automática.
  • Servicios fiables y estables para clientes externos.

AWS dentro del grupo Amazon

Con el paso de los años, AWS se consolidó como una de las divisiones más estratégicas del grupo.
Aunque el comercio electrónico sigue generando mayor volumen de ingresos, AWS aporta una parte fundamental del beneficio operativo, gracias a márgenes mucho más elevados.

Hoy, AWS es uno de los pilares financieros y tecnológicos de Amazon y una referencia global en computación en la nube.