El pez que te “ficha” por la cara: el experimento del pez arquero 🐟🧠

Hay cosas que uno da por hechas: que un perro te reconoce, que un gato pasa de ti… pero ¿un pez? Pues resulta que sí. En un experimento bastante loco (y muy visual), un pez tropical llamado pez arquero demostró que puede distinguir caras humanas en imágenes.

Y ojo: no hablamos de “reaccionar a una forma” o “irse hacia el color rojo”. Hablamos de algo mucho más fino: diferenciar rostros.

¿Qué tiene de especial el pez arquero?

Este pez ya es famoso por una habilidad que parece sacada de un cómic: dispara chorritos de agua para tirar insectos que están fuera del agua, como si fuese un francotirador acuático.
Esa puntería lo convierte en el candidato perfecto para un test: en vez de “tocar un botón”, el pez escupe hacia la opción que elige.

Cómo fue el experimento (explicado fácil) 🧪

La idea fue simple y genial:

  1. Pusieron imágenes de caras en una pantalla.
  2. Entrenaron al pez para que escupiera agua sobre la cara “correcta”.
  3. Si acertaba, tenía premio de comida.
  4. Si fallaba, pues nada: sin recompensa.

Hasta aquí, parece un adiestramiento normal. Lo interesante viene después.

“Seguro que hacen trampas: se fijan en una mancha o en el brillo”

Eso mismo pensaron los investigadores, y por eso pusieron controles para evitar el “truco fácil”.
No querían que el pez acertara porque una foto fuese más clara, tuviera más contraste, o destacara por cualquier detalle tonto. Así que fueron ajustando imágenes y condiciones para que la tarea fuese realmente reconocer el patrón del rostro.

¿Y los resultados?

Después de entrenamiento, los peces acertaban muy por encima del azar (no es un 50/50 de casualidad).
Lo más llamativo es que llegaron a trabajar con muchas caras distintas, no con dos fotos contadas. Eso hace que el resultado sea más “serio” y no un truco puntual.

Por qué esto es una noticia curiosa de verdad

Porque rompe un prejuicio típico: que para reconocer caras hace falta un cerebro “como el nuestro”.
Los peces no tienen la misma estructura cerebral que los mamíferos, y aun así pueden resolver una tarea que asociamos a humanos, primates, o como mucho animales muy “listos”.

La gracia no es decir “los peces son humanos en miniatura”. La gracia es esta idea:

La naturaleza puede llegar a habilidades parecidas por caminos diferentes.
Y eso da para titularazo.


7 datos curiosos para rematar el post 🔥

  1. El pez arquero “contesta” escupiendo: su chorro es la respuesta.
  2. No nace sabiendo: lo aprende con entrenamiento y recompensa.
  3. La clave es que distingue rostros, no solo colores o figuras simples.
  4. Se usaron muchas caras, lo que hace más difícil acertar por suerte.
  5. Se cuidaron detalles para evitar que acertaran por “pistas tramposas” (brillo, contraste, etc.).
  6. La puntería del pez es tan buena que el experimento se ve súper claro: “elige” literalmente con un disparo.
  7. Abre una pregunta buenísima: ¿cuántas capacidades infravaloramos en animales que creemos “simples”?

A mí estas cosas me encantan porque te cambian el chip: te das cuenta de que muchas veces subestimamos a los animales por pura costumbre. Y al final, entre escupitajos, pantallas y un premio de comida, te queda una conclusión simple: hay inteligencia donde menos te lo esperas.