Cada cierto tiempo aparece el mismo titular: “el CGI ya no funciona”, “los efectos digitales han empeorado” o “Hollywood ha roto el cine con pantallas verdes”.
La realidad es más compleja. El CGI no está en caída técnica, sino en tensión industrial y cultural.
Para entenderlo, hay que mirar atrás.
Breve historia del CGI: de experimento a pilar del cine
Los orígenes (años 70–80)
Los primeros usos del CGI fueron experimentales y muy limitados. Un ejemplo temprano es Westworld (1973), que usó gráficos pixelados básicos para simular la visión de un androide. No era espectacular, pero abrió la puerta.
La explosión dorada (años 90–2000)
El verdadero punto de inflexión llegó en los 90:
- Jurassic Park (1993): dinosaurios de ILM combinando animatrónica y CGI
- Toy Story (1995): primer largometraje 100 % CGI de Pixar
- Titanic: multitudes digitales y entornos imposibles
- The Lord of the Rings (2001–2003): ejércitos digitales y motion capture a gran escala
Aquí el CGI dejó de ser truco y pasó a ser lenguaje cinematográfico. Los blockbusters empezaron a mover presupuestos de VFX de cientos de millones.
Los 2010: CGI omnipresente
Con Avatar, el CGI dio otro salto: mundos completos, captura de movimiento avanzada y actores “digitales”.
Durante la década siguiente:
- el Marvel Cinematic Universe lo normalizó
- se integró motion capture en superhéroes
- se construyeron universos enteros en digital
En paralelo, películas como Dune o Avatar: The Way of Water apostaron por CGI híbrido, mezclado con efectos prácticos para mayor realismo.
Entonces… ¿por qué parece que el CGI “va a peor” en 2025–2026?
1️⃣ Fatiga del público (y del ojo)
El espectador se ha vuelto más exigente. Series y películas recientes de Marvel y DC han sido criticadas por CGI apresurado, no por falta de tecnología, sino por:
- plazos imposibles
- miles de planos exigidos a estudios saturados
- cambios de guion de última hora
Ejemplos como She-Hulk o The Flash se convirtieron en símbolo de acabados pobres pese a herramientas avanzadas.
2️⃣ Crisis industrial en Hollywood
El problema no es técnico, es estructural:
- huelgas de WGA y SAG-AFTRA en 2023
- quiebras y despidos masivos (caso Technicolor y estudios como MPC o Mill)
- caída de producción en Los Ángeles (~30 % en 2025)
- saturación del streaming y recortes agresivos
Menos tiempo + menos dinero = CGI peor percibido.
3️⃣ La presión de la IA
La llegada de herramientas como generación automática de fondos, texturas o planos simples ha cambiado el tablero.
- estudios usan IA para tareas básicas
- algunos puestos de VFX se reducen
- la IA no sustituye al artista, pero sí comprime equipos
Las huelgas han puesto límites claros, pero el impacto ya se nota.
El estado real del CGI en 2026
Paradójicamente, el CGI es más potente que nunca:
- pantallas LED y escenarios virtuales como en The Mandalorian
- uso de Unreal Engine 5 para render en tiempo real
- integración total con videojuegos, cine y TV
La supuesta “caída” es económica y creativa, no tecnológica.
Por eso vemos un regreso parcial a efectos prácticos en filmes como Oppenheimer: no como rechazo al CGI, sino como equilibrio.
¿Qué viene después?
Las proyecciones apuntan a:
- CGI + IA híbrida como estándar
- menos cantidad, más calidad
- pipelines más inteligentes
- crecimiento del mercado global de VFX hasta ~20.000 millones USD para 2028, incluso con Hollywood ajustándose
El CGI no está muriendo.
Está dejando de ser invisible y barato, y eso incomoda.
Conclusión
- El CGI revolucionó el cine
- Se abusó de él por razones industriales
- Hoy paga una crisis de modelo, no de tecnología
- El futuro es híbrido: práctico, digital e IA
El problema nunca fue el CGI.
Fue cómo y cuándo se usa.





