None of This Is Real: el álbum-videojuego roguelike que se adelantó a todo

En 2014, cuando nadie hablaba aún de álbumes interactivos ni de música como experiencia jugable, DJ Rozwell lanzó None of This Is Real: un proyecto que no se escucha, se explora.

Un disco que funciona como un videojuego roguelike, donde cada partida —y cada escucha— es distinta.


🎮 ¿Un álbum que es un videojuego?

Sí. Y no era una metáfora.

None of This Is Real se presenta como un juego experimental:

  • Avanzas por niveles
  • Encuentras loops, glitches y capas sonoras
  • El orden de las pistas no es fijo
  • Cada sesión genera una experiencia distinta

Como en un roguelike clásico: no hay dos partidas iguales.


🧠 Por qué fue tan adelantado

En 2014:

  • No existía el auge actual de experiencias híbridas
  • La música seguía pensándose en formatos lineales
  • El concepto de “jugar un disco” sonaba a locura

DJ Rozwell rompió esa barrera mezclando:

  • Electrónica experimental
  • Chiptune, noise y glitch
  • Diseño de juego minimalista
  • Narrativa abstracta y caótica

Todo envuelto en una estética retro-digital, incómoda y fascinante.


🕹️ ADN roguelike (antes de que fuese mainstream)

El paralelismo con el género roguelike es total:

  • Aleatoriedad
  • Repetición con variación
  • Sensación de descubrimiento constante
  • Frustración + recompensa

No hay “escucha correcta”.
Solo experiencia.


🌐 Un objeto de culto digital

Con los años, None of This Is Real se convirtió en:

  • Referencia underground
  • Pieza de culto para fans de música experimental
  • Precedente claro de lo que hoy llamamos arte interactivo

Muchos proyectos actuales de música + videojuego le deben más de lo que admiten.


🌀 El título lo resume todo

None of This Is Real no avisa: te desafía.
No sabes si estás jugando, escuchando o perdiéndote en un error del sistema.

Y ahí está la gracia.