🎃 Día 17: Una película de terror – ¿Quién puede matar a un niño? (1976)

Décimo séptimo día de nuestro especial de Halloween: una película de terror cada día de octubre. Hoy viajamos a las costas españolas con una de las obras más perturbadoras y singulares del terror europeo: ¿Quién puede matar a un niño?.

Dirigida por Narciso Ibáñez Serrador —figura clave del terror televisivo español gracias a Historias para no dormir—, esta película de 1976 combina el horror psicológico con una fuerte carga simbólica y política. Ambientada en un pequeño pueblo costero donde los niños se rebelan contra los adultos, la cinta plantea una inquietante reflexión sobre la violencia, la inocencia y la herencia del mal.

🎬 Ficha técnica

Título original: ¿Quién puede matar a un niño?
Director: Narciso Ibáñez Serrador
Guion: Narciso Ibáñez Serrador, basado en la novela El juego de los niños de Juan José Plans
Reparto principal: Lewis Fiander, Prunella Ransome, Antonio Iranzo, Miguel Narros
Fotografía: José Luis Alcaine
Música: Waldo de los Ríos
Duración: 112 minutos
Estreno: 26 de abril de 1976 (España)
Producción: Penta Films / Cinematográfica Libra Films
Presupuesto: No revelado
Recaudación: Éxito moderado en su estreno, con reconocimiento internacional posterior

📖 Sinopsis

Una pareja británica de vacaciones viaja a una isla del Mediterráneo para disfrutar de unos días de descanso. Al llegar, descubren que el pueblo parece desierto… hasta que encuentran a los niños, que actúan de forma inquietante. Pronto comprenden el horror: los pequeños han asesinado a todos los adultos de la isla.
A medida que intentan escapar, se enfrentan no solo a una amenaza física, sino también a una pregunta moral imposible: ¿hasta dónde puede llegar el instinto de supervivencia cuando la amenaza tiene rostro de niño?

🕯 Contexto y lectura simbólica

Estrenada durante los últimos años del franquismo, ¿Quién puede matar a un niño? se ha interpretado como una alegoría del ciclo de la violencia heredada y de las consecuencias sociales de la represión. Ibáñez Serrador utiliza el terror no para provocar sustos, sino para invitar a la reflexión: los niños, símbolos de pureza, se convierten en verdugos, reflejando la corrupción del mundo adulto.

Críticos como Ángel Sala (Sitges Film Festival, 2010) han señalado que la película “fusiona el horror social y el moral con una estética realista que la acerca más a una parábola política que a un simple ejercicio de terror”.

🧩 Curiosidades

  • Rodaje internacional: Aunque ambientada en España, la película contó con un reparto británico para favorecer su distribución internacional.
  • Inspiración literaria: Basada en la novela El juego de los niños (1976) de Juan José Plans, también autor de guiones radiofónicos de terror.
  • Localización: Se rodó en Menorca y en localidades alicantinas, cuyas calles desiertas contribuyen a la sensación de aislamiento.
  • Recepción crítica: En su estreno fue recibida con división de opiniones, pero hoy es considerada una obra de culto dentro del cine europeo.
  • Restauración reciente: En 2023 fue restaurada en 4K por FlixOlé y Filmoteca Española, recuperando su fotografía original.

🏆 Legado y reconocimientos

  • Influencia internacional: Directores como Eli Roth y Guillermo del Toro han citado la película como una de las más perturbadoras del cine europeo.
  • Valor cultural: Es considerada una de las obras maestras del terror español, junto a El espinazo del diablo o Los otros.
  • Crítica: En Rotten Tomatoes mantiene una valoración del 83%, destacando su atmósfera opresiva y su valentía temática.
  • Reconocimiento nacional: Fue presentada en el Festival de Sitges, donde recibió elogios por su originalidad y dirección.

📺 Dónde verla

En España, ¿Quién puede matar a un niño? está disponible en FlixOlé.

🧠 Reflexión final

Más allá del terror visible, ¿Quién puede matar a un niño? nos enfrenta a un dilema moral universal: la inocencia corrompida y la violencia como herencia colectiva. Ibáñez Serrador convierte la calma del Mediterráneo en un paisaje del horror ético, donde el verdadero miedo no está en los monstruos, sino en la condición humana.