Cuando llega el otoño en Galicia, no solo se celebra el magosto, sino que también resurge con fuerza una de las festividades más antiguas y misteriosas de Europa: el Samaín. Esta fiesta, de raíz celta, ha sido considerada durante siglos como el verdadero antecedente de lo que hoy conocemos como Halloween, hasta el punto de que muchos lo definen como su “hijo moderno”.
En Galicia, el Samaín tiene un significado mucho más profundo que el simple disfraz o la calabaza iluminada: es un ritual de fuego, memoria, castañas y conexión con los espíritus.
🌌 El Samaín y su simbolismo
El Samaín (del gaélico Samhuinn, “fin del verano”) marcaba el cierre del ciclo agrícola y el inicio del invierno. Según las creencias celtas, durante esa noche la frontera entre el mundo de los vivos y los muertos se volvía difusa, permitiendo a los espíritus regresar para visitar a sus familias.
En Galicia, se encendían hogueras, se compartía comida en comunidad y se honraba a los antepasados. Era un momento de respeto, no de terror: un reconocimiento de que la vida y la muerte forman parte del mismo ciclo.
🌰 La castaña: fruto de la memoria
Entre los elementos simbólicos más potentes del Samaín destaca la castaña, protagonista también del magosto. Para los gallegos y otros pueblos celtas, la castaña representaba el alma de los difuntos. Comerlas o asarlas al fuego comunitario era un modo de rendir homenaje a quienes ya no estaban, asegurando que su recuerdo se mantuviera vivo entre los vivos.
La tradición decía que por cada castaña comida, un alma encontraba descanso. De ahí que el fruto del otoño adquiriera ese carácter sagrado en los rituales del Samaín.
🌍 Samaín en Europa
Aunque Galicia conserva de forma muy especial esta tradición, no es un hecho aislado:
- En Irlanda y Escocia, el Samaín también marcaba el final del verano celta, con hogueras y rituales para ahuyentar malos espíritus.
- En Bretaña (Francia), se celebraban prácticas similares, con fuerte conexión con el mundo de los ancestros.
- En toda la cultura celta europea, la fecha tenía un mismo significado: fin de un ciclo, renovación, memoria de los muertos y protección ante el invierno.
Con el paso de los siglos, estas celebraciones viajaron y evolucionaron, llegando a Estados Unidos con los emigrantes irlandeses, donde se fusionaron con otras costumbres hasta dar lugar al actual Halloween.
✨ Conclusión
El Samaín en Galicia no es solo una fiesta de otoño: es un legado vivo de la cultura celta, un recordatorio de nuestra conexión con la tierra, el fuego y los ancestros. Halloween es, en realidad, el hijo del Samaín, una versión globalizada de un ritual que en Galicia sigue teniendo un eco profundo y espiritual.




