El turrón es uno de esos dulces que huelen a infancia, familia y Navidad. Pero detrás de cada tableta hay siglos de historia, influencias culturales y un proceso artesanal que ha sobrevivido casi intacto hasta hoy. No solo es un postre: es una tradición.
🌍 Orígenes: un dulce con alma árabe
La teoría más sólida sitúa el nacimiento del turrón en la repostería árabe.
Los árabes utilizaban desde hace siglos una mezcla muy parecida a la base del turrón:
miel, frutos secos, y clara de huevo.
Cuando estas técnicas llegaron a la península ibérica, especialmente a la zona levantina, se fusionaron con la abundancia de almendra local.
El resultado fue un dulce energético, elegante y resistente al paso del tiempo.
🏺 Jijona y Alicante: la cuna del turrón moderno
Con el tiempo, los artesanos de Jijona perfeccionaron la técnica.
De ahí nacen los dos reyes navideños:
🟫 Turrón de Alicante (duro)
La almendra entera se mezcla con la miel y, al enfriar, queda ese bloque crujiente tan reconocible.
🟫 Turrón de Jijona (blando)
La almendra se tritura y se refina durante horas en los famosos boixets, creando una pasta suave, aromática y cremosa.
Ambos cuentan hoy con Denominación de Origen, un sello que protege su calidad.
🔨 El proceso tradicional paso a paso
Aunque hoy hay tecnología moderna, muchos obradores siguen usando técnicas centenarias.
1️⃣ Selección de la almendra
La almendra marcona es la estrella: más dulce y aromática.
2️⃣ Cocción de la miel y el azúcar
Se calienta hasta lograr la textura exacta. Aquí la maestría del turronero es esencial.
3️⃣ Mezcla y refinado
En Jijona, la masa pasa por los boixets durante horas, lo que aporta su textura aterciopelada.
4️⃣ Moldeado
La mezcla caliente se vierte en moldes y se deja enfriar.
5️⃣ Reposo
Como muchos productos artesanos, necesita tiempo para que se asienten los sabores.
🎄 ¿Por qué el turrón es el dulce de la Navidad?
Tres motivos lo explican:
Los ingredientes eran caros: un lujo para ocasiones especiales. Los comerciantes alicantinos distribuían el turrón justo antes del invierno. Se convirtió en tradición regalar dulces “finos” durante las fiestas.
Con el tiempo, la Navidad y el turrón se volvieron inseparables.
🧪 Del obrador al siglo XXI
Hoy existen cientos de variantes:
chocolate, pistacho, yema tostada, trufa, praliné, e incluso turrones gourmet con sal marina o whisky.
Pero los clásicos siguen siendo los más queridos porque conectan con la historia y el sabor de siempre.
🍯 Conclusión
El turrón no es solo un dulce: es la combinación perfecta de tradición árabe, maestría alicantina y el sabor de la Navidad.
Cada tableta es un trocito de historia que seguimos celebrando año tras año.





